El requisito, gestionado por el empleador, de que un perro cumpla un estándar de comportamiento reconocido y unas condiciones básicas de salud, incluidas la vacunación y el control de parásitos, antes de ser admitido en el lugar de trabajo.
Se acepta cualquier programa nacional reconocido, por ejemplo un programa Good Citizen del Kennel Club, su equivalente nacional, o un visto bueno veterinario. No se exige ningún programa nacional concreto, porque la norma rige en todos los países.